Qué ver y qué hacer en Sant Lluís

Menorca ha sido durante siglos un punto de encuentro de culturas diversas. Si hablábamos en uno de los últimos artículos de las influencias inglesas que se aprecian en el pueblo de Es Castell, hoy os traemos uno de los municipios en el que se respiran claramente los legados franceses.

SANT LLUÍS, pueblo blanco, acogedor, elegante y tranquilo. Todo en él es sencillez.  Uno de sus mayores atractivos son sus playas de aguas transparentes y de fina arena blanca: Punta Prima, Binibeca, Binisafua,  Binidalí

Así que si decidís visitar este municipio, no os olvidéis de coger el traje de baño y la toalla. Después de un agradable paseo por sus calles de casitas bajas podréis optar por visitar varios pueblecitos de costa situados a solo unos minutos en coche y bañarse en el mar.

Molino de viento reconvertido en museo etnológico

Un emblemático molino de viento nos recibe justo a la entrada del pueblo de Sant Lluís. El Molí de Dalt, construido en el siglo XVIII,  es a día de hoy un pequeño museo etnológico y también acoge la Oficina de Turismo y principal punto de información del municipio.

Disfrutará de la visita al museo en el que encontrará una interesante colección de herramientas relacionadas con las labores del campo menorquín y de otros oficios ya desaparecidos y podrá aprovechar, también, para informarse detalladamente de los lugares más interesantes a visitar y cómo llegar a ellos.

Al salir del molino, si seguimos caminando por la misma calle ( Calle de Sant Lluís ), una de las principales del pueblo, encontrará gran variedad de comercios locales: Sa Sucreria ( pastelería y confitería ), Sa Barberia ( peluquería ), pescadería, conocidos restaurantes de cocina tradicional y el Auditorio.

Pasando frente a estos comercios llegará a la Plaza de Sa Creu, plaza principal donde se reúnen dos de los principales edificios:  el Ayuntamiento y la iglesia  de estilo neoclásico y con una arquitectura totalmente integrada con las casas del pueblo. 

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Binibeca Vell, el pueblo más mágico y blanco de Menorca

No hay paraje igual. Binibeca Vell, antiguo pueblo de pescadores, es visita obligada. Es un lugar que parece sacado de postal con casitas blancas perfectamente armonizadas entre sí, con una arquitectura única: puertas de diversas formas, balcones de madera, chimeneas sobresaliendo sobre el blanco de sus tejados…

Así que, cámara o móvil en mano, date el capricho de pasear tranquilamente por sus calles estrechas y empedradas y culmina la visita en el embarcadero donde desemboca el paseo y desde donde podrá disfrutar de unas preciosas vistas a mar abierto.

Si el hambre aprieta, justo en la entrada del pueblecito, hay muy buenos restaurantes especializados, sobre todo, en el marisco y también encontrará una agradable y pequeña zona comercial con tradicionales tiendas en las que podrá comprar ropa veraniega y souvenirs de recuerdo.

binibeca vell menorca

Faro de la Isla del Aire, el más alto de Menorca

En Menorca son 7 los faros que hay distribuidos estratégicamente por toda la costa.

El Faro de la Isla del Aire es único por su ubicación. Situado en el punto más alto del islote que se encuentra a poco más de una milla náutica de la playa de Punta Prima. Desde donde mejor podrá ver este faro y tomar preciosas fotografías es sentado desde la misma arena de la playa o  tomando un helado y/o un refresco en alguno de los bares y restaurantes que se encuentran en el Paseo del Arenal de la playa.

Playas y calas para todos los gustos

Si algo no le falta a este municipio son playas y calas. Si lo que quieres es tumbarte en la arena y tomar el sol relajadamente, las playas de Binisafua, Binibeca, Punta Prima y Alcaufar son ideales; también para ir con niños. Si lo que buscas es visitar algún lugar con menos gente, más tranquilo y  recóndito, elige alguna de las muchas calas que la zona ofrece, eso sí, piensa que algunas de ellas no tienen prácticamente arena.

Son lugares ideales para darte un baño en el mar y descansar sobre las rocas o plataformas habilitadas. ¿Por cuál quieres empezar? La lista es larga y buena: Cala Biniancolla, Es Caló Blanc, Cala de Biniparratx, Cala de Binidalí, Cala Rafalet ( para llegar a esta tendrás que caminar un poco más, pero, aseguramos que la caminata merece mucho la pena!).