Pizzería “La Bella Italia” de Ciutadella

by Gloria Vanni

Nombre: Emanuele y Anna

Apellido: Ciocca y D’Amore

Nacidos en: Roma (él), Torre del Greco, Nápoles (ella)

Profesión antes de mudarse a Menorca: taxista (él), restauración (ella)

Profesión en Menorca: dueños de la pizzería La Bella Italia en Ciutadella.

pizzería “La Bella Italia” de Ciutadella

En el número 4 del Camí de Maó a Ciutadella, a pocos metros del centro histórico, desde enero 2015 dónde antes había una agencia de viajes, se mezclan olores y sabores italianos que dan orígen a 17 tipos de pizzas diferentes a metro, pizzas redondas, calzoni, supplì y dulces.

La Bella Italia no pasa desapercibida y no solo por el escaparate que, con alegría, llama la atención con anuncios llamativos como 3×2 los martes (compra 3 pizzas y paga 2), pizzas redondas por 5€ los miércoles, jueves de buffet libre donde puedes comer todas las pizzas que quieras por solo 7,50€ además de una bebida, menú familia y de pareja.

A Anna y Emanuele, una pareja jóven con tres hijos, no les falta originalidad.

Se conocieron muy jóvenes en Ostia: ella tenía un restaurante con su hermana y él, taxista, amaba cenar en su local.

Cupido lanzó su flecha y nació Giovanni, que cambió completamente sus vidas, en las que todo se convirtió en demasiado: demasiado caos, demasiados nervios, demasiado trabajo y dos empleos que no facilitaban los proyectos de pareja y de familia.

Las ganas de cambiar de vida iban cogiendo cada vez más peso y en 2014 Emanuele visitó Menorca con sus padres, Maurizio y Gabriella. Se alojaron en Ciutadella, alquilaron una casa y desarrollaron la idea de abrir una pizzeria.

Nos dimos un año de tiempo para entender qué hacer y buscar el local”, dice Emanuele, que todos llaman Lele.

Mientras tanto saborearon los ritmos y tradiciones menorquinas; el semáforo que hace que paren las bicis, las personas que se saludan aunque no se conozcan, los niños que juegan libres por las calles hasta tarde. Menorca es, para ellos, la isla ideal, un lugar tranquilo y seguro en el que vivir y criar a sus hijos.

Anna recuerda: “Al principio estaba preocupada, Lele vendió el taxi, nos mudamos con los mellizos (Chanel y Leonardo) que apenas tenían tres años. Ahora hablan cuatro idiomas -italiano, inglés, catalán y castellano- ser plurilingüe es una gran oportunidad hoy en día”.

Durante la entrevista tenemos el placer de contar con todos los miembros de la familia Ciocca. Anna mira a sus hijos con el amor (especial) de las madres. Lele mima a su mujer con miradas cariñosas, los mellizos desprenden alegría y Giovanni tiene aire de hijo mayor al que no le gusta estudiar y que prefiere ayudar a sus padres en la pizzería. En la cual la harina y los ingredientes son italianos mientras que las verduras de los payeses son km0.

Al principio fue duro, tirábamos todo lo que sobraba, ahora lo regalamos a los que lo necesitan. Empezamos con 4 tipos de pizzas y hemos llegado hasta 17. La “blanca” con mozzarella, huevo, bacon y setas tiene mucha salida. Y si hace tiempo los habitantes de Ciutadella entraban solo para chafardear, ahora incluso los mayores vienen a comprar pizza para llevar a casa”, explica Lele.

Pizza “excelente” escriben algunos en los comentarios de Tripadvisor. Pizza alta lo justo, para llevar o, si tenéis suerte, para tomar sentados en una de las pocas mesas del local (sólo tienen 15 asientos) que abre de martes a domingo, de 17 a 23h (durante los meses de Julio y Agosto abre cada día).

Trabajamos más en invierno que en verano y eso nos gusta ya que quiere decir que la gente de Ciutadella nos aprecia. También hemos tenido un cocinero que hacía pasta fresca pero nuestro punto fuerte es la pizza.

Preparamos todo por la mañana, hacemos 300/350 pizzas en dos horas y la pasta necesita 36h para levitar. Intentamos ser honestos y tener los precios ajustados” comentan tanto Lele como Anna.

Con qué dificultades os encontrasteis al crear la pizzería La Bella Italia?

La mala reputación de los italianos en Menorca. Porque hay quién ha abierto locales y luego se ha ido dejando deudas… En Ciutadella han habido 4-5 casos y en 2015 nos llegaron a pedir un año de alquiler del local por adelantado. Somos muchos pero somos individualistas y no hay una comunidad italiana en Menorca. Nosotros tenemos más amigos menorquines que italianos. Gracias también a la escuela que propicia encuentros y amistades”, dice Lele.

Qué diferencias observáis entre la escuela italiana y menorquina?

En los baños hay papel: en Italia lo tenían que traer los niños. Luego se hacen cursos de natación en lugar de piscina, se va en bici en lugar de hacer educación física, se hacen excursiones en medio de la naturaleza en vez de visitar parques y jardines”, precisa Anna.

Pequeñas pero grandes diferencias que evidencian cómo la calidad de vida aquí sea una prioridad desde la infancia.

Qué echáis de menos?

Echamos de menos los dulces!” exclama Anna y añade “Solo siento no poder ver todas las puestas de sol que querría. Me encanta quedarme en la playa hasta tarde pero con el trabajo no es posible. El año pasado compramos una casa en el Paseo Marítimo y alguna puesta de sol puedo verla incluso desde casa, los lunes cuando cerramos”.

Hablemos de sueños. Lele y Anna se miran cómplices y tengo la sensación de que esta es una de las preguntas más ansiadas.

Nos gustaría ampliar el negocio. Quisiéramos encontrar un local con terraza y vistas al mar así podríamos disfrutar de muchas puestas de sol. Tenemos que esperar. Anna soñaba con la casa y lo hemos conseguido”, dice Lele.

Última pregunta: consejos para los que sueñan con cambiar su vida y, a lo mejor, mudarse a vivir a Menorca?

Este es un paraíso fácilmente alcanzable: Menorca está cerca de Italia. Los precios de las casas son aún asequibles, aunque los alquileres son altos y el alojamiento es el verdadero problema. Hay que preparar las maletas y meter dentro mucha mucha cantidad de coraje y la misma de pasión. La temporada alta ofrece a todos la posibilidad de encontrar trabajo en el sector turístico. Claro, hay que adaptarse, pero se puede ganar bien. Puesto que los “listillos” ya han venido, hay que ser correctos, respetuosos y educados. En Menorca ni siquiera los perros ladran!”, precisa Lele Ciocca.

Tengo algo que objetar respecto al ladrar y no solo porque en Casa Bonita hay un Border Collie, Timo, que parece más un perro de guarda que de pastor y cuya pasión es precisamente ladrar.

Dejo Ciutadella con un pensamiento en mi cabeza: la familia Ciocca-D’Amore está escribiendo páginas de una história de éxito en una isla que no es para todos. Su secreto? Coraje, pasión, determinación en el vivir al día, sin esperar a un mañana (tal vez) mejor. Sabiendo que en Menorca no te vuelves rico, pero se vive bien.

Recordando cada día que “lo que dejas está perdido”. El Carpe Diem, del poeta Horacio tiene su qué incluso en la isla más silenciosa y tranquila del Archipiélago Balear.

Quieres saber más de la pizzería de Emanuele y Anna?

Visita la página web de La Bella Italia

www.pizzeria-la-bella-italia.com