«Per la mar viva»: nuestro Mediterráneo

Itziar Lecea

 

Recuerdo cómo de pequeña salía del mar con alquitrán pegado a mis pies. Era una época en la que estaba permitido descargar depósitos de combustible en el mar por parte de las embarcaciones. Hasta que se prohibió.

Desde entonces, no he vuelto a salir con esa masa negra pegajosa del agua. Pero, a cambio, debo andarme con mil ojos para no tragarme un pedazo de plástico. ¡Qué exageración!, pensarás. Pero lo cierto es que durante los últimos años el problema del plástico en el mar se ha acrecentado de forma notable.

mediterraneo

Ante un problema que se trata a nivel planetario, un grupo de personas de Menorca han decidido que deben proteger su trocito de tierra frente a esta amenaza. Y así ha nacido, hace apenas dos años la organización Per la mar viva.

Un pequeño gesto supone una gran diferencia

¿Ya sabes que Menorca es Reserva de Biosfera? Desde el año 1993, la isla cuenta con esta distinción, que acredita un equilibrado desarrollo humano con la protección del entorno, la naturaleza y los recursos naturales. Sin embargo, el problema del plástico puede hacer peligrar esta distinción. Y son los menorquines los primeros que pueden echar una mano y evitar que esto ocurra.

Per la mar viva se nutre de las manos de personas comprometidas con el medio ambiente, a través de voluntarios y socios. Ya sea en campañas de limpieza del litoral o del campo menorquín, aportando cada uno el tiempo del que dispone, se realiza una labor que deja al descubierto lo incivilizado del ser humano.

Pero las horas más valiosas serán, seguramente, las que se dedican a concienciar a los más jóvenes. Durante el curso escolar, el iniciador de Per la mar viva, Carlos Salord, da charlas a los más jóvenes, explicando la labor de la organización y los peligros de seguir inmersos en un sistema de generación de residuos indestructibles que terminan en el agua.

menorca limpia

A parte de la recogida de basuras, que se organizan de forma periódica, Per la mar viva ha llevado a cabo acciones puntuales para evitar más plástico en el mar. Un ejemplo es la red que se coloca en el puerto de Ciutadella durante las fiestas de Sant Joan. En la zona de es Pla, donde tienen lugar los momentos más espectaculares de la fiesta patronal, se genera una cantidad ingente de residuos plásticos que terminan en el agua. Y que el año pasado no llegaron a mar abierto gracias a la red que les impidió el paso.

¿Quieres conocer más sobre esta organización y cómo puedes colaborar?

Entra en su página web www.perlamarviva.com  y búscales en Facebook.