Por Gloria Vanni
Creatividad, calidad e historias de hilos, cestas, hermanas…
En Menorca hay lugares que no solo se visitan: ¡se descubren! Y cuando cruzas la puerta de Sa Teieta, en la calle del Ángel número 6, en Mahón, enseguida te das cuenta de que estás entrando en una historia hecha de hilos, cestas, hermandad y valentía. Es la historia de Elena y Anna, gemelas que se parecen poco y que han entrelazado sus vidas —y sus sueños— entre Menorca y Barcelona.
Sa Teieta, un sueño, una tienda en Mahón

Todo comienza en 2020, un año complicado para el mundo, pero decisivo para Elena. Su marido, Santi, se jubila y su antiguo pacto vuelve a salir a la luz:
«Cuando me jubile, nos vamos a Menorca». Y así lo hicieron. Y cuando alguien le preguntaba qué haría una vez en la isla, Elena respondía sin dudar: «Me gustaría abrir una tienda de manualidades, ganchillo… En fin, algo que realmente me represente».
En febrero buscan casa y local en Menorca, luego viene la parada forzosa hasta mayo. Cuando es posible volver a empezar, sin embargo, están listas. Y así, en la primera semana de julio de 2020, abre la primera Sa Teieta en la calle Bonaire. El proyecto crece y dos años después se traslada al local actual, más grande y luminoso, con un taller que huele a creatividad femenina.
¿Por qué el nombre Sa Teieta? ¡Es una historia de familia!

«Tieta» en catalán significa «tía». Su nieto lo pronunciaba «Teieta», equivocándose de una forma graciosa e irresistible. Así, ese apodo cariñoso se convirtió en el nombre de la tienda: tierno, diferente, imposible de olvidar.
Sa Teieta es hoy un referente en la isla en cuanto a cestas: más de 500 modelos diferentes, desde la más grande hasta la más pequeña, para la playa, para ir de compras, para pasear, para ceremonias, para decoración. ¿La especialidad? La personalización. Bordados, nombres, logotipos, detalles hechos a mano que transforman una cesta en una pieza única, perfecta para un regalo especial, para dar carácter a un conjunto y a un rincón de la casa.
Y cuando algo se rompe… Si Anna y Elena pueden arreglarlo, lo hacen. Porque en Sa Teieta lo que cuenta es el cuidado, el servicio y la atención hacia quien entra en la tienda, y no solo la venta.

Desde siempre, Anna es la reina del ganchillo, mientras que Elena…
Anna vive en Barcelona, trabaja en una consulta médica y dedica su tiempo libre a su gran pasión: el ganchillo. Crea monederos, juguetes para bebés, bolsos, zapatitos, llaveros y otras pequeñas obras maestras de todos los tamaños y formas que llegan cada semana a Menorca.
En cuanto puede, Anna se escapa a la isla para trabajar con Elena. Juntas, luego van a visitar a los proveedores y participan en las ferias. «Somos gemelas, pero no nos parecemos», cuentan riendo. «Puedo pasar meses sin hablar con un hermano, pero sin ella no: necesito sentirla cada día», comenta Anna. Tienen una complicidad especial, poco común, que también se refleja en sus creaciones. Envidio esta relación especial que tienen, y de vez en cuando voy a visitarlas solo para sentir cómo su energía se entrelaza y fluye de aquí para allá.
Elena: de la comunicación a la artesanía, de Barcelona a Menorca
Elena trabajó durante 17 años en marketing en una empresa de relojería. Entonces, un día, se dijo: «No estoy haciendo lo que me gusta. ¡Quiero cambiar!». Y lo cambió todo para dedicarse a un proyecto hecho de manos, hilos, telas y libertad. Hoy se ocupa de bordados, costura, telas, ideas y diseño. Y, por supuesto, también del ganchillo. Es ella quien da la forma final a las creaciones y quien recibe a los clientes siempre con amabilidad y sonrisas.
La verdad es que a Sa Teieta no se entra solo para comprar. Se entra para inspirarse, para pedir consejo, para encontrar «ese algo» que habla de ti. «Cada cliente es especial», explican al unísono Elena y Anna.
«Lo nuestro no es una venta en sí misma: es una relación». Así es. Añade que los materiales se eligen con cuidado, los acabados tienen una precisión artesanal: detrás de cada producto, hay una historia. Por eso para mí siempre es un placer entrar en esta tienda frente al conocido Turronero, turrones y helados artesanales en Menorca.
Creatividad y calidad: el alma de Sa Teieta en Mahón

Elena lo dice con la serenidad de quien ha encontrado su lugar en el mundo: «Venir a Menorca ha sido la mejor decisión de mi vida». Vive frente al mar, en una paz por la que da gracias cada día. Claro, echa de menos a su familia y a sus amigos… pero ellos van y vienen, y durante los meses en que la tienda está cerrada, ella y Anna viajan entre Barcelona, Madrid y Mallorca sin dejar de trabajar.
Las ideas nunca faltan. A veces quedan en el aire, otras cobran forma. ¿Algún proyecto en el horizonte? Un bordado inspirado en el eclipse lunar del 12 de agosto de 2026. «Así surgió, pensando: “ya veremos en qué se convierte”», dicen sonriendo. Y mientras la creatividad fluye, la tienda sigue su ritmo. De abril a septiembre, abre de 9:30 a 13:30 y de 17:00 a 20:00. En invierno, solo por la mañana y cierra desde el 22 de diciembre hasta principios de marzo. Por la tarde se trabaja en casa, delante de una serie de televisión, con Santi encargándose de todo. La calidad es su tarjeta de visita: materiales seleccionados, acabados cuidados, un gusto que huele a auténtica artesanía.
Sa Teieta no es solo una tienda. Es un pedazo de Menorca. Es una historia de valentía, creatividad, familia y destreza manual. Una historia de mar y de vida sencilla. Es la prueba de que cambiar de rumbo puede ser la mejor manera de encontrarse a uno mismo. Y es un lugar donde cada cesta, cada bordado y cada labor de ganchillo cuenta un poco de Elena, Anna y un amor por Menorca. Un amor verdadero.






