En el coche, “keep calm”, que estás en Menorca

Por Itziar Lecea

Es bien conocido que el carácter menorquín es más bien pausado. El lema “Keep calm, you are in Menorca” nos va a los isleños como anillo al dedo, especialmente en verano. La isla se llena de turistas que alquilan un coche para desplazarse de un lado a otro de una manera a la que los autóctonos no estamos acostumbrados.

¿Cuántas veces nos habremos quejado porque un coche de alquiler nos ha adelantado en línea continua? ¿O nos ha pasado por la derecha en un carril de aceleración? Está claro que la convivencia en la carretera se complica durante la época estival. No es para menos.

Durante los meses de verano, Menorca cuadruplica el volumen de tráfico en sus carreteras. Esto implica que, de la media de 6.000 coches que pasan por el tramo de Ciutadella en enero, en agosto la cifra suba hasta los 22.230.

Calma y tráfico, mala combinación

Así es como en los meses de verano, los accidentes suben como la espuma. Los 95.000 habitantes de la isla no vemos con buenos ojos a los 125.000 que llegan de fuera. Pero, ¿la culpa de los accidentes, golpes, rozaduras entre vehículos es siempre de los de fuera? Antes de darle al claxon, piensa qué puedes hacer tú para mejorar la convivencia en la carretera.

Las malas costumbres de los menorquines al volante

Menorquín, si te identificas con alguna de estas situaciones, recuerda que tanto a tus vecinos como a los de fuera, no nos hace ninguna gracia.

  1. Parar el coche en medio de la calle para hablar con alguien. Esta es una costumbre muy de la isla. No somos tantos, y es fácil cruzarse con un amigo, una prima a la que no veías hacía meses (que también pasa) o al cliente que te debe una factura desde hace semanas. ¿Y qué hacemos? Nos paramos en mitad de la calle, dejamos el coche en marcha porque “van a ser unos pocos segundos” y, sin ningún remordimiento, nos ponemos a hablar. O vamos a comprar el pan. O cualquier otro recado que sean “unos pocos segundos” que terminan siendo minutos. Aunque haya coches detrás. Y solo nos movemos cuando alguien empieza a desesperarse y suena un claxon. Si, somos muy del “keep calm”, pero también nos enfadamos.
  1. Dejar el coche mal aparcado porque “es un recado de un minuto”. Otro gesto típico. En verano, encontrar aparcamiento se convierte en una misión imposible. Así que lo más sencillo es dejar el coche encima de la acera o en lugares no permitidos con las luces de emergencia puestas. Porque solo van a ser “dos minutos”.
  1. Ir a nuestro ritmo por la carretera. Sabemos que la vía de Mahón a Ciudadela es de 90 kilómetros por hora, como mucho. Y lo del “como mucho” nos lo tomamos al pie de la letra. Fíjate en tu indicador de velocidad. A ver cuántas veces no pasa de 70.

malas construmbes en menorca

Las malas costumbres de los visitantes al volante

En el otro extremo estás tú, visitante con prisa. Especialmente si eres español y vienes en agosto (hay otros especímenes que llegan de tierras más norteñas y que conducen por la derecha que también causan bastante caos). Ten en cuenta que:

  • Aunque sabes que 70 kilómetros por hora es ir “lento”, a veces no te quedará más remedio. No desesperes. La clave de conservar la salud en la carretera es mantener una buena convivencia.
  • Si, esas rayas continuas significan lo mismo que en todos lados. No adelantes donde no está
  • Las vacas que pastan en el campo pueden quedar estupendas en tu álbum de fotos de vacaciones. Pero procura sacarte un selfie con ellas en caminos secundarios y en zonas donde estacionar el coche no sea peligroso. Dejar el vehículo en la calzada de una carretera en obras no es la mejor idea.
  • Deja tu complejo de Fernando Alonso en casa. Menorca no es el circuito de Montecarlo. Y las imprudencias, a veces, se pagan muy caras.

En resumen: Keep calm, we are all in Menorca.